Iconografía

IMAGEN

Cristo

CRISTO: La imagen titular de la cofradía fue tallada por el imaginero granadino D. Domingo Cecilio Sánchez Mesa, en el año 1952, quien es el encargado de hacer resurgir el tan querido y añorado Santo Sepulcro destruido. El Cristo es de un tamaño levemente inferior al natural, en el cual ha conseguido aunar la maestría de realizar un cuerpo un cuerpo inerte, sin vida, en posición de difícil lucimiento personal a la hora de tallar, pero que ha conjugado el dramatismo de la muerte con la dulzura del rostro y quietud del conjunto, haciendo un verdadero y detallado estudio anatómico que consigue sorprendernos a todos con la valentía en la talla y la policromía.

Detalle de la cabeza

Detalle de la cabeza

Detalle de los pies

Detalle de los pies

Detalle de la mano

Capilla

DOMINGO CECILIO SÁNCHEZ MESA

Nació en Churriana de la Vega el día 1 de febrero de 1903. Desde niño ya destacó por sus habilidades manuales, realizando sus primeras “esculturas” con el barrio de la acequia, a la edad de ocho años. Estudió en Granada en el colegio de los Escolapios; pero las necesidades económicas le obligaron a trabajar de aprendiz en el taller del imaginero Eduardo Espinosa, donde estudió a los grandes maestros de la escultura.
En los años 30 decidió instalarse por su cuenta y abandonó el taller. Su primer trabajo fue un encargo del Ayuntamiento de Motril y en esta misma ciudad realizó su primer Crucificado para las religiosas dominicas, que sería quemado durante la República.
Después de la Guerra Civil montó su estudio en Granada y realizó importantes trabajos de creación artística para varias parroquias. Su gran talento le hizo acreedor a un gran renombre y los encargos se multiplicaron.
En 1952 cambió de nuevo de residencia, esta vez a la calle Buensuceso. La casa era extraordinaria para su trabajo y fue en esta época cuando realizó trabajos importantes, que le consagraron como un maestro en la diferenciación de los rasgos y una gran fuerza expresiva: Las esculturas de “S. Francisco Javier”, “S. Ignacio” y “S. Francisco de Borja”, que formaron parte del retablo lateral de la Iglesia de S. Hipólito, de Córdoba.

En Vélez-Málaga deja de su legado en multidud de cofradías como la restauración y realización de un nuevo cuerpo del Cristo de la Pontificia y muy Antigua Cofradía de Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto y María Santísima de los Desamparados (1937); Imagen de Santa María Magdalena de la Hermandad y Cofradía de Culto y Procesión de Nuestro Padres Jesús Cautivo (Medinaceli) y Santa María Magdalena (1953); Imagen del Cristo de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos (1965); Imagen del Cristo de la Humildad de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y María Santísima de la Paz (1946); Imagen del Cristo del Gran Poder de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder en su Tercera Caida y María Santísima de la Amargura (1973); Imagen de la Virgen de la Amargura de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder en su Tercera Caida y María Santísima de la Amargura (1966); Imagen de Jesús “El Pobre” de la Archicofradía de Nuestro Padre Jesús “El Pobre” y María Santísima de la Esperanza (1950); Imagen de María Santísima de la Esperanza de la Archicofradía de Nuestro Padre Jesús “El Pobre” y María Santísima de la Esperanza (1952); Grupo escultórico de Nuestra Señora de las Angustias con su Hijo muerto en su regazo de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias (1952); Imagen de Cristo Yacente de la Real Cofradía del Santo Sepulcro (1952)

En la última fase de su vida realizó obras tan importantes como “El Cristo de la Columna”, en madera y piedra, “El Cristo de la caída” y el “Cristo Muerto”, que se halla en la Residencia de Cartuja.

Las obras de Domingo Sánchez Mesa son la representación más valiosa de la escultura tallada en Granada en el último siglo. Su muerte, ocurrida en el año 1989, ha dejado un gran vacío en Granada.